lunes, 24 de mayo de 2010

Camilleri

Andrea Camilleri empezó a escribir muy pronto y se hizo famoso muy tarde, pero una vez conocido su fama fue en aumento hasta hoy. Mañana podemos hablar de:

  • El narrador de El perro de terracota !Cómo no!
  •  El detective: el comisario Montalbano:
                         1. Valores morales.
                         2. Actitud ante la justicia y el poder: el Gobierno y la Mafia.
                         3. La ironía y la crítica.
                         4. El tono coloquial de narrador y personajes.
                         5. La intención del autor.
                         6. Semejanzas y diferencias con otras novelas del género negro.

  • Proyectos para el futuro (vacacional y postvacacional)

Simenon, punto y aparte

Simenon, punto y aparte



No me resisto a compartir con vosotros mis reflexiones sobre Simenon, ese autor que tanto ha impresionado a los que lo han leído por primera vez.


Creo que uno de los logros de Simenon es precisamente la elección de una voz narradora singular que constituye su peculiar estilo narrativo. Aunque se trata de un narrador externo en 3ª persona no podemos limitar nuestro juicio a una hipótesis tan simplista, pues como lectores percibimos algo más, una especie de transparencia en las huellas que deja en el relato, como si no estuviera presente en el mismo. A pesar de que sin duda controla todos los aspectos de la narración, da la impresión de que se aleja a un rincón oscuro para dejar en primer plano la vida y misterios de su protagonista, en este caso el entrañable Louis Cuchas (La mirada inocente)


Su equívoca omnisciencia se combina con una deliberada ambigüedad que se traduce en un aparente desconocimiento y descontrol sobre los hechos que se suceden en la novela. Su discurso está lleno de dudas, conjeturas e interrogaciones retóricas, es decir, de esas que no esperan respuesta sino que se formulan para reflexionar y hacer pensar al que las escribe y al que las lee. Esa disimulada y fingida ignorancia sobre las circunstancias de la vida de sus personajes, de las causas y consecuencias de sus actos, confiere al relato un tono que impregna al protagonista Louis Cuchas. Pues ¿cuál sería la respuesta del narrador de esta historia si se le preguntara por qué se muestra tan inseguro de lo que cuenta? Quizá diría lo mismo que su personaje cuando es requerido por las razones de su arte: “No lo sé”


Me llama la atención de Simenon y de su particular estilo narrativo, el tono melancólico casi apático del narrador y de sus personajes, que no parecen ser dueños de su destino y aceptan sus limitaciones tanto en el control del argumento como de la propia existencia. Y por eso, ambos –narrador y personajes- se sitúan fuera de los acontecimientos, que discurren sin estridencias como la lluvia suave o las tranquilas y lentas aguas de un río. El resultado es cierto esquematismo narrativo, una aparente y nítida quietud que constituye el estilo de Simenon, casi poético, por lo sugerente y ambiguo, y creador de una atmósfera en la que emergen sentimientos y pasiones que no se muestran del todo, que ocultan siempre algo. Y sin embargo tan creíbles y verosímiles, porque eso es lo que los hace tan parecidos a nosotros mismos.


¿Podríamos continuar estas reflexiones suponiendo (yo también dudo y me pregunto) que las analogías entre el narrador y el personaje de Louis Cuchas podrian extenderse al más famoso de los personajes de Simenon, el comisario Maigret?


Pues, diferencias aparte, ¿no es también el gordo y cachazudo Maigret un tanto lento y remolón a la hora de actuar? ¿no prefiere la distancia contemplativa de una realidad que es atentamente observada, calibrada y archivada gracias a una mirada que ya no es inocente? Maigret, como Cuchas, no quiere cambiar el mundo, se limita a aceptarlo como es sin juzgarlo y dejando que las cosas sucedan. Aunque su trabajo es atrapar a los malos, ¿no es cierto que percibimos cierta tolerante comprensión de los delitos cuyas causas están en las injusticias de la sociedad, que generan más víctimas que criminales? La mirada de Maigret se tiñe en esos casos de una humana, tierna y profunda compasión.


Clases de narrador

 Clases de narrador




Intentamos responder a las preguntas planteadas hace tiempo sobre las formas que el autor elige para ocultar su impulso creador bajo diversas voces narradoras:


1. Si tenemos en cuenta desde dónde se narra, distinguimos el narrador externo, que se sitúa fuera del relato (en 3ª persona); el narrador interno suele ser un personaje perteneciente al relato que al mismo tiempo cuenta la historia (en 1ª persona)


2. Si consideramos la actitud, podemos hablar de narrador implicado o subjetivo, si vierte sus opiniones, sentimientos, ideas y sensaciones a la par que desarrolla el argumento; y narrador no implicado, si se limita a narrar objetivamente sin dejar traslucir ninguna opinión sobre los hechos, espacios y personajes que integran el relato.


3. Si nos planteamos a quién cuenta la historia, podemos distinguir un lector genérico, lejano e inespecífico (relato en tercera persona) que también se sitúa fuera del relato; y un lector cercano, que se encuentra dentro del relato como destinatario directo (narración en 2ª persona) del mismo. Una variante de esta clase de narración es aquella en que un personaje cuenta la historia a otro personaje. Por ejemplo, la novela de Miguel Delibes Cinco horas con Mario.


4. Si tenemos en cuenta lo que demuestra saber el narrador acerca de la historia narrada, hablamos de narrador omnisciente, el que conoce los más íntimos detalles del desarrollo del argumento, del interior de los personajes y de las causas y consecuencias de sus actos; y narrador equisciente si demuestra saber unas cosas e ignorar otras, como si el relato avanzara sin su control.


5. Y también hay que considerar que el narrador puede hacerse invisible y desaparecer por completo. Entonces vemos surgir el texto narrativo, ese metafórico tapiz, como si se hiciera a sí mismo sin intervención alguna. Es el narrador ausente, propio de esas novelas o cuentos que cuentan una historia mediante la adición de cartas (Las amistades peligrosas), noticias u otro tipo de documentos.



Nuestros narradores

En conclusión, tened siempre en cuenta las múltiples combinaciones que se pueden hacer teniendo en cuenta las diversas formas de narrar. Muchas veces la clave de un relato está en el tipo de voz narradora, en si es un narrador externo pero al mismo tiempo se implica en la historia, como sucede en las tres novelas que hemos leído sobre las utopías sociales. En estos relatos, el autor, al elegir está opción de voz narradora, se compromete con la historia y se pronuncia sobre ella en un intento de conseguir la adhesión y complicidad del lector. Sin embargo hay grados en cuanto a la omnisciencia y a la cohesión de los elementos que integran el relato, pues también coincidimos en considerar 1984, la novela de Orwell, como la más coherente y profunda, cuyo narrador da detalles del estado y evolución psicológica del protagonista, al mismo tiempo que censura -de forma sutil pero inequívoca- a la sociedad totalitaria que anula la dignidad humana. En cambio la voz narradora de Fahrenheit 451 proyectaba su opinión de forma más evidente y basta incurriendo además en algunas incoherencias, fruto de la falta de control del narrador sobre su relato.


Otros narradores son más transparentes: P. Marlowe, el protagonista narrador de las novelas de R. Chandler, se sitúa dentro de la historia y va destilando las cínicas opiniones que le suscitan tanto los paisajes urbanos como al moralidad de sus personajes. Las huellas lingüísticas de esta clase de narrador son la 1ª persona de verbos y pronombres y el léxico valorativo (sustantivos, adjetivos, verbos) que informa sobre la actitud subjetiva del que lo usa.

martes, 18 de mayo de 2010

Nuevo blog de la Biblioteca Virtual Cervantes

Hemos añadido a nuestra lista de blogs sobre libros el de la Biblioteca Virtual Cervantes.
Si pincháis la imagen de abajo os dirigirá a su página.
Deseamos que os sea útil en vuestros garbeos por Internet.

sábado, 1 de mayo de 2010

1984 en el MUVIM


El lunes a las 5 de la tarde en el salón de actos del MUVIM, dentro del programa de actividades del "MUVIM Per als majors", se proyectará la película 1984 basada en al novela de George Orwell. La presentación la hará nuestro amigo Adolfo Bellido y después de la proyección habrá un coloquio moderado por Javier Bendicho.



Puede ser interesante después de haber comentado la novela  en nuestro club.